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La eficiencia metabólica en el running

La eficiencia metabólica en el running

Entrenamiento3 min de lectura

Como médico veo a diario corredores que buscan mejorar, pero que a menudo entrenan sin un mapa claro de cómo funciona su cuerpo. Entender la eficiencia metabólica no es cosa de científicos locos; es la herramienta que te permitirá correr más, mejor y sin lesionarte.

 

Para entender esto, debemos hablar de dos puntos fisiológicos clave: el primer umbral (VT1) y el segundo umbral (VT2). Estos no son conceptos teóricos; son límites reales que se pueden confirmar con una prueba de esfuerzo (ergoespirometría) y que determinan cómo tu cuerpo genera energía y gestiona el lactato.

 

Las Zonas: Tu Mapa de Entrenamiento

Dependiendo de la intensidad, tu cuerpo utiliza diferentes "combustibles". Aquí tienes una guía rápida:

 

Zona 2    Por debajo de VT1 Aeróbica suave Grasas

Zona  4  Por debajo de VT2 De adaptación  Mezcla grasas +  glucógeno

Zona 5  Por encima de  VT2 Anaeróbica - Alta intensidad Glucógeno (glucólisis)

 

 

Zona 2: Aeróbica suave (La base de todo)

Es el trabajo verdaderamente fácil. Aquí, tu cuerpo utiliza principalmente grasas como energía. Es la zona donde construyes tu "infraestructura": más mitocondrias, más capilares y un corazón más eficiente. Lo mejor de todo es que casi no genera estrés tóxico, lo que te permite acumular kilómetros disfrutando con baja percepción del esfuerzo y con muy bajo riesgo de lesionarte.

 

El error común es despreciar esta zona por parecer "demasiado lenta". ¡Es un error garrafal! La Zona 2 es la que permite recuperarte rápido y tener una base sólida para que cuando llegue el día de exigirte tu motor esté listo y se pueda exigir al máximo.

 

Zona 4: La zona de adaptación (Donde se forja el rendimiento)

Es la zona más interesante para un corredor de fondo. Aquí el cuerpo trabaja a mayor intensidad y empieza a utilizar más glucógeno. Por supuesto, la percepción de esfuerzo es mayor.

Y qué es lo importante ?  Que el lactato deja de ser visto como un "veneno" y pasa a ser un combustible que el cuerpo aprende a reciclar o reutilizar. En la Zona 4, tu músculo aprende a producir, transportar y usar ese lactato. Si desarrollas bien esta zona, podrás mantener ritmos exigentes durante mucho más tiempo antes de sentir que tus piernas dicen "basta". Es el objetivo de tu entrenamiento de calidad.

 

Zona 5: Alta intensidad (Con precaución – muy exigente)

Por encima del segundo umbral, el esfuerzo no es sostenible. Es entrenamiento de alta potencia y mejora tu VO2máx. Pero ojo – pilas : la Zona 5 es como la sal en la comida. Un poco mejora el plato, pero si te pasas, lo arruinas.

El error clásico es intentar vivir en Zona 5. Eso solo te llevará al estancamiento y estarás con alto riesgo de lesionarte. Toca esta zona de forma puntual y controlada, pero recuerda que el ritmo de una carrera real se construye mayoritariamente en la parte alta de la Zona 4. Aprender a competir en zona 4 alta es fundamental.

 

En resumen: Aprende a respetar tus zonas. Construye una base sólida en Zona 2, entrena tu capacidad de reutilizar energía en Zona 4, y usa la Zona 5 como un estímulo estratégico. ¡Tu cuerpo te lo agradecerá con mejores tiempos y más salud!